nonwovens_BIG.jpg

FORMACIÓN DEL VELO


En la primera fase, la fabricación de los no tejidos conlleva la formación de un velo o de un colchón de fibras; éstas proceden o bien de balas de fibras cortadas o bien, en forma de filamentos, de una masa de polímeros granulados que son luego fundidos y extruidos.


Podemos distinguir cuatro métodos de base para la formación del velo, los cuales sirven la mayoría de las veces para designar los no tejidos:


- Vía seca
- Airlaid
- Vía fundida (o hilado directo)
- Vía húmeda


Vía seca
El cardado, procedimiento mecánico, comienza por la apertura de las balas de fibras, las cuales son luego mezcladas y llevadas a la cardadora (a través de una cinta transportadora). Ésta está formada por uno o varios tambores rotativos erizados con hilos finos o dientes que peinan las fibras para formar una especie de velo. La configuración de las cardas dependerá muy especialmente del peso previsto para el no tejido o de la orientación prevista de las fibras. Se puede actuar de modo que estas fibras estén orientadas en la longitud del velo (sentido máquina) o colocadas al azar; en el primer caso, los velos de fibras tienen una buena resistencia a la tracción pero una débil resistencia al alargo y al desgarro en el sentido máquina. Estas características se invierten en el sentido transversal. Las velocidades de formación y la composición del velo pueden ser moduladas en función del abanico más o menos amplio de propiedades que se quieren obtener.

 

Airlaid
El segundo método de formación de velo es el Airlaid. Para este método, se dispersan las fibras, que pueden ser muy cortas, en un flujo de aire que las lleva a una cinta transportadora o a un tambor rotativo. Las fibras se depositan allí en desorden para formar el velo. En relación a la mayor parte de los velos de carda, los velos obtenidos por vía aerodinámica se caracterizan por una densidad mucho menor, así como por mucha más suavidad y ausencia de estructura laminar. Este método tiene la ventaja de poder utilizar una gran variedad de fibras, homogéneas o en mezcla, para la formación del velo.


Vía fundida
En este proceso, más conocido con el término de Spunbond, el polímero granulado es fundido y extruido por hileras; los filamentos que se desprenden se enfrían y se depositan en una cinta transportadora para formar un velo donde una serie de dispositivos asegura la uniformidad. El procedimiento de vía fundida (o de hilado directo) produce no tejidos de muy alta resistencia pero es mucho menos flexible en cuanto a la elección de las materias primas a utilizar. La co-extrusión de dos componentes es utilizada por numerosos no tejidos por vía fundida, la mayoría de las veces para obtener nuevas propiedades u otras características de consolidación del velo. Para los meltblown, se extruden unos polímeros de baja viscosidad en un chorro de aire de alta velocidad a la salida de las boquillas. Esto dispersa el polímero que al solidificarse forma un velo de hilos continuos muy finos.


Vía húmeda
Una pasta, muy diluida, de agua y de fibras se lleva a una cinta móvil donde se aspira luego el agua. A continuación, el velo se deshidrata y consolida por compresión entre cilindros y se seca. En esta fase interviene a menudo una impregnación del velo por aglutinantes. La vía húmeda ofrece las máximas posibilidades en la orientación de las fibras del velo, desde un paralelismo casi perfecto de estas fibras hasta su colocación aleatoria. En este caso, la resistencia del velo es prácticamente igual en todos los sentidos. Este procedimiento permite la utilización de una amplia gama de fibras naturales, minerales, sintéticas o artificiales, de longitud variada.